
La Real Academia Española añadió el término brunch en 2019, describiéndolo como una “comida que se consume a media mañana, reemplazando tanto el desayuno como el almuerzo”.
El reconocimiento de esta palabra por parte de la institución refleja que el neologismo ya está plenamente difundido y asentado. Es decir, el brunch no es una tendencia reciente.
Aunque tiene raíces en el ámbito anglosajón, el concepto actual de brunch proviene de Australia. Se trata de un modelo de restauración que opera entre las 9:00 y las 16:00 horas, ofreciendo una carta variada en la que destaca el café de especialidad. Estos espacios suelen ser frecuentados principalmente por mujeres de entre 25 y 45 años, lo que define en gran medida su perfil de clientela.
El auge de las franquicia de brunch
Esta categoría no solo ha crecido, sino que también ha evolucionado adaptándose a los gustos locales y a las modas del momento. España no ha quedado al margen de esta transformación.
Hace más de diez años comenzaron a multiplicarse este tipo de locales en el país, y la pandemia impulsó aún más su expansión. Este híbrido entre desayuno y comida encajó perfectamente con la tendencia del tardeo.
A partir de entonces, surgieron numerosos establecimientos que ofrecían esta experiencia gastronómica como una alternativa novedosa. Muchos de ellos, concebidos como oportunidades de autoempleo, han terminado cerrando.
Sin embargo, algunas propuestas más estructuradas han logrado afianzarse y crecer de forma notable, como es el caso de la franquicia Brunchit.
De Bali a España
El origen de Brunchit se remonta a Bali, donde Lydia Nieto descubrió el brunch como algo más que comida: una forma distinta de socializar, conectar y disfrutar del tiempo.
Hasta entonces vinculada al marketing y la tecnología, al regresar a España decidió emprender y replicar ese concepto. Lo hizo junto a Nicola Saponaro, actual director general, mientras ella lidera el área de I+D y calidad.
La marca nació en noviembre de 2015 en Málaga, expandiéndose después a ciudades como Marbella y Madrid, hasta alcanzar cerca de 25 locales y una plantilla que en momentos puntuales supera las 200 personas.
Hacia una restauración organizada
Desde el inicio, los fundadores evitaron recurrir a financiación externa, apostando por crecer con recursos propios. Para ello, optaron por el modelo de franquicias, que les permitió abrir seis locales adicionales.
Este sistema les ayudó a definir su modelo de negocio, profesionalizar la gestión y avanzar hacia una estructura más organizada.
Recompra de franquicias
Con el tiempo, comprendieron que las franquicias dificultaban el control del negocio. Decidieron entonces recuperar la gestión directa de los locales, pese a mantener buena relación con los franquiciados.
Actualmente, la empresa está en proceso de recomprar esos establecimientos, quedando solo tres para completar la operación.

Entrada de inversión
Este cambio coincide con la incorporación de un fondo de inversión que posee el 70% del capital de la empresa. Según Nieto, esto no ha afectado su autonomía en la toma de decisiones ni en la gestión diaria.
Objetivo: 30 locales
En el momento actual, Brunchit cuenta con 24 establecimientos, incluyendo uno en Lisboa, y prevé cerrar el año con 30 locales y una facturación cercana a los 20 millones de euros.
Sus restaurantes destacan por fachadas florales llamativas, interiores minimalistas y una ambientación cuidada. La mayoría se ubican en centros históricos, con algunas excepciones como el barrio de Salamanca en Madrid.
Además de España, la marca opera en Portugal y Andorra.
Más que una tendencia
A pesar del auge del brunch, Nieto considera que no se trata de una moda pasajera, sino de un concepto consolidado.
Atribuye el declive de otras categorías gastronómicas a la falta de adaptación y al enfoque en un solo producto. Para evitarlo, su equipo de I+D analiza constantemente tendencias, comportamiento del consumidor y referentes del sector.
La innovación continua, sin perder calidad, es clave para mantenerse competitivo.
Crecimiento sostenible
Uno de los mayores desafíos ha sido gestionar el crecimiento. Según Nieto, la clave está en dimensionar adecuadamente los recursos y el equipo, evitando excesos.
El aprendizaje constante, especialmente a partir de errores, ha sido fundamental en este proceso.
Aprender de los errores
Entre los fallos identificados, destaca la falta inicial de estructuras jerárquicas en los locales. Hoy considera esencial contar con líderes que guíen cada equipo.
También reconoce errores en la apertura de algunos establecimientos, aunque ninguno ha tenido que cerrar.
Con el tiempo, la empresa ha ganado madurez y profesionalidad, dejando atrás enfoques más idealistas para adoptar una visión más estratégica, siempre orientada al mercado y a la innovación continua.
