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Alfa Inmobiliaria se inclina por el apoyo a su red de franquiciados y clientes

La situación diaria y actual en la que se encuentra el país debido al COVID-19, ha sorprendido a todos y ha planteado nuevos paradigmas sobre las modalidades de trabajo a adoptar a futuro.

Debido al estado de confinamiento en el que nos hemos encontrado, se han tenido que adquirir nuevos hábitos en varios aspectos de la vida, y más aún, en relación a lo laboral. Muchas personas habrán podido acogerse a la modalidad del “teletrabajo” y posiblemente ese pase a ser su nuevo formato de trabajo, lo que conllevará a visitar menos sus oficinas, a realizar mayor cantidad de reuniones mediante teleconferencia y nuevas tecnologías que ya existían, pero que actualmente formarán parte del día a día laboral. Asimismo, ello permitirá la conciliación familiar y la mejora en la rentabilidad de los Negocios.

Por otro lado, se planteará el interrogante por aquellos trabajos que no permitan la modalidad a “distancia” y que aún se desconoce de qué manera puede afectarles el intento por acogerse a este nuevo formato de teletrabajo. Se piensa, a su vez, que muchos de estos negocios hasta podrían desaparecer.

Todo esto supone que una gran solución sería el autoempleo, y ello significaría en consecuencia, que quienes decidan optar por esta alternativa, comiencen a trabajar y llevar a cabo emprendimientos que realmente les apasionen. Ante este panorama, podemos destacar a la actividad inmobiliaria por diversos motivos:

  • El objetivo primordial de esta actividad es ayudar a aquellos que quieren comprar, vender o alquilar inmuebles.
  • Se trata de una inversión reducida, basada principalmente en la formación.
  • El hecho de poder gestionar la actividad a través de una franquicia inmobiliaria, hace que el riesgo del negocio sea considerablemente menor y se pueden garantizar los resultados.
  • Al ser un “autoempleo”, el cual cada uno puede gestionarlo a su manera, significa que no haría falta la alquiler de un local para la gestión del emprendimiento. Un despacho profesional sería válido.

La franquicia Alfa Inmobiliaria lleva 23 años en el sector, y se caracteriza por la flexibilidad y reducción de costes que aplica, al mismo tiempo que resulta más rentable gestionar el negocio a través de una Franquicia, que de manera independiente. Asimismo, es una empresa que lleva años desarrollando un Sistema de Trabajo basado en la Neurociencia y en la satisfacción final del cliente. Por ello es que han adoptado dos fases para esta nueva “planificación” que se debe adquirir gracias a las actuales modalidades de trabajo: La de contención y la de expansión.

La base de contención es aquella que ayudará a sus franquiciados a mantenerse activos a pesar del estado de confinamiento, poniendo a su disposición recursos y bonificaciones en sus royalties mensuales, a la vez que se otorgan ayudas financieras a aquellas oficinas que tengan mayor dificultad para atravesar este momento.

Por su parte, la fase de expansión consiste en llevar a cabo una Campaña Especial, lanzada para Asesores Inmobiliarios con más de 2 años de experiencia, que hará que puedan gestionar su propio trabajo con mayores retribuciones que las que obtienen actualmente, siendo del 72% hasta el 100% de los ingresos que generen, sin soportar ninguna cuota mensual.  

Todo esto logrará una renovación del sector inmobiliario, a través de la incorporación de nuevos métodos, y así mejorar la experiencia de clientes y franquiciados.